Uno de los proyectos más largo y costoso fue el de la reconstrucción del Panzer VI, o más conocido Tigre I. Desde su adquisición hasta su completa puesta a punto pasaron 2 años.

Tripulación del Tigre I

Tripulación del Tigre I

Lo primero que hice fue reclutar a las cinco figuras necesarias para formar la tripulación, a las cuales hubo que personalizar. Después se hizo obligatoria la documentación y compra de libros para reproducir un modelo de Tigre I, en concreto uno de los de la primera producción; que hubiera existido en una División de un determinado frente y en una época de un año concreto (Abteilung 502, Leningrado, primavera de 1943). Más tarde encargué el carro en sí.

Tigre I básico

Tigre I básico

Al ser un vehículo de radio control venía muy básico con una terminación no muy fina, y un color base anaranjado que invitaba a emprender la remodelación cuanto antes. Empecé buscando accesorios y complementos, y lo que no encontraba o se salía de precio lo construía a mano, invirtiendo una cantidad de tiempo hasta entonces desconocida para mi. Desde el efecto de las soldaduras, abrazaderas, mecanismo de las escotillas, caja de las herramientas, periscopios, etc, hasta cambiar piezas de fibra por otras de metal (guardabarros, protectores de los tubos de escape, etc), todo fue un proceso laborioso en el que el principal problema vino por el desconocimiento del tamaño real de todo lo que añadía. Tenía que hacer cálculos por comparación de otros modelos de escalas más pequeñas y por aproximación con lo que se podía ver en las fotografías que tenía.

Escotilla del cargador

Escotilla del cargador

La pintura fue otra sorpresa porque parecía que la absorbía por kilos, y rozó la desesperación cuando al aplicar mal el camuflaje se tuvo que repetir el proceso en la torre. Los números, símbolos e insignias se pintaron a mano.

Torre 05

Torre 05

El vehículo iba tomando forma hasta que llegó el día en el que estaba listo para arrancarlo. Como hasta entonces tenía un desconocimiento completo sobre el mundo del R/C me cargué la unidad eléctrica al invertir los polos de la batería. Fue un momento decepcionante, que alargó más el proyecto, poniendo a prueba mi paciencia. Pero el que la sigue la consigue y al final el Tigre rugió, mostrando unas aptitudes todo terreno dignas del campeón que siempre fue.

Tigre I en acción

Tigre I en acción