Por sus dimensiones las construcciones suelen rozar el mundo de lo paranormal, pero son imprescindibles para cualquier ambientación.

Cuando se hacen completas, o con más de una cara, se procura que sean desmontables para su fácil transporte y almacenamiento.

La creación de fachadas son una solución bastante asequible, ya que como son relativamente planas no ocupan más de lo que lo hace un cuadro.