El otro día vi la película “Fury”, o en español “Corazones de acero”, y la verdad es que me esperaba algo más. Sobra decir que me gustó porque con tal de ver el armamento, los escenarios, la ambientación, esas tomas tan chulas y demás cosas maravillosas color verde kaki, merece la pena ir a verla al cine (y la compraré en DVD). Mi prioridad era ver cómo se movía ese Tigre I, restaurado y sacado del museo de Bovington, cuya escena de batalla me encantó y con la cual me di por servido. En contraposición otras partes se me hicieron largas, como por ejemplo la de las mujeres y sobre todo la final, en la que los alemanes se asemejan al ejército sioux atacando en Little Big Horn al general Custer, pero además sin caballos.
En Sector 6 también se enfrentarán estos dos tanques en una próxima aventura. Se abren las apuestas para ver cual va a ganar…

Tripulación Tigre 313