Primavera, verano, otoño, invierno… en cada época del año, y en frentes tan diversos, la habilidad de pasar desapercibido desarrolló un auge excepcional, parejo al resto de la carrera armamentística de la Segunda Guerra Mundial. Los esquemas de camuflaje fueron el resultado de exaustivos estudios, o a la improvisación imaginativa desarrollada sobre el terreno. Cualquier cosa era válida con tal de estar en ventaja, tanto en el ataque como en la defensa.

SdKfz 251 camufladoEntre floresPak 40Aguardando