Con la Operación Barbarroja se inició la invasión de la Unión Soviética por parte de las tropas alemanas, conflicto que se convertiría en un duelo a muerte entre la Alemania nacionalsocialista y la Rusia comunista. Un choque que confrontó ideologías contrapuestas, dos formas de vida tan incompatibles, que sólo una de ellas podía seguir existiendo después de haber devorado a la otra.

El Frente del Este se convirtió en el más amplio y duro de todos, un destino en el que tanto los recursos materiales como humanos eran absorvidos continuamente en una guerra sin cuartel. La infinidad de divisiones empleadas y extinguidas en el mismo nos plasman un escenario en el que comparativamente el resto de los frentes de la Segunda Guerra Mundial se quedan un tanto pequeños.

Panzer III en el frente ruso